Categorías Inferiores: El futuro se escribe por la mañana
El sábado amaneció con el aroma inconfundible del fútbol base. Los campos se tiñeron de verde y blanco para recibir a los más pequeños del Gazteak, quienes se encargaron de abrir la jornada con una exhibición de ilusión, juego colectivo y, sobre todo, mucha diversión.
Desde los primeros pitidos iniciales de la mañana, la cantera demostró que el fútbol se aprende jugando, pero se vive disfrutando. Los goles llegaron de forma fluida, fruto del esfuerzo semanal en los entrenamientos, regalando a la grada un carrusel de victorias muy celebradas. Sin embargo, el mejor resultado no se reflejó en el marcador, sino en los abrazos compartidos, las risas en el césped y la comunión con unas familias entregadas al aliento de sus hijos. Una mañana idílica que demuestra que el patrimonio más grande del club es su base.
Senior: Un crepúsculo cruel en la tarde del Gazteak
A las 4:30 de la tarde, con el sol empezando a caer y la grada contagiada por la energía de la mañana, el balón rodó para el equipo Senior. Los primeros cuarenta y cinco minutos fueron un auténtico monólogo local. El Gazteak bordó el fútbol sobre el verde: presión asfixiante, combinaciones precisas al primer toque y un dominio absoluto del ritmo del partido. El equipo se marchó al descanso con el marcador a favor y la maravillosa sensación de tener el encuentro bajo control.
Pero el fútbol es un animal impredecible. Apenas reanudado el juego en la segunda mitad, un tempranero y letal zarpazo del rival congeló los ánimos locales. Ese gol actuó como un auténtico jarro de agua fría, un golpe directo al mentón que descolocó por completo las líneas del Gazteak. La fluidez de la tarde se transformó en precipitación y urgencia. A pesar de los intentos agónicos por recuperar el timón, el rival supo castigar los espacios con máxima efectividad, cerrando el electrónico con un definitivo 1 a 3. Una derrota dolorosa por cómo se fraguó, pero que deja intacto el orgullo de una primera parte magistral.
